Contratose: Inexistencia y Anulabilidad

Autor: Dudatis.com

Contratose: Inexistencia y Anulabilidad

En cuanto a los contratos nos podemos encontrar con dos conceptos diferentes: la nulidad y anulabilidad de los mismos. Lo cierto es que para las personas no muy avezadas en contratos, diferenciar ambos conceptos puede ser complicado.

Inexistencia de los contratos

Si nos fijamos en el Código Civil, podemos afirmar que se da la inexistencia de un contrato cuando no concurre alguno de los requisitos allí recogidos. Estos son consentimiento, causa u objeto. También la existencia de forma, cuando esta sea exigida con carácter ad solemnitatem.

Nulidad de los contratos

En cuanto a la nulidad o nulidad absoluta de un contrato, nos referimos al Artículo 6.3 del Código Civil, desarrollado en el Capítulo Tres de la eficacia de las normas jurídicas. Así las cosas, si el contrato se celebra contraviniendo una norma prohibitiva o imperativa, se da la acción de nulidad del mismo.

Anulabilidad de los contratos

Por último, la acción de anulabilidad de un contrato se da cuando en el mismo concurren vicios del consentimiento.

Acción de nulidad de los contratos

Aunque sean cuestiones diferentes, es evidente que si un contrato adolece de los requisitos que se le suponen en el Artículo 1261 del Código Civil, la inexistencia del contrato conlleva al tiempo la nulidad del mismo.

Los requisitos que conllevan la nulidad de un contrato vienen por tanto ilustrados en el Artículo 1261 del Código Civil. Así las cosas, si en un contrato no concurren los siguientes requisitos, este puede conllevar la acción de nulidad del mismo: que exista consentimiento entre los actores del contrato, la existencia de un objeto cierto, el cual sea la materia del contrato, y la causa de la obligación establecida en el contrato. Cualquier contrato en el que falte uno de estos requisitos se considera nulo.

Al tiempo, si el contrato va en contra de normas prohibitivas o imperativas, se considera nulo de pleno derecho. Siempre que un contrato incumpla alguno de los requisitos anteriores, o se haya realizado pese a prohibición expresa, hay que saber que la acción de nulidad es imprescriptible. Esto quiere decir que la acción de nulidad no tiene ningún plazo para ejecutarse, ya que estos contratos son inexistentes en sí mismos. El paso del tiempo no puede en ningún caso subsanar la nulidad de los mismos. Por lo tanto, la acción de nulidad podrá ser declarada de oficio por el Tribunal que conozca el procedimiento, siempre y cuando exista una denuncia que argumente la nulidad de ese contrato.

Acción de anulabilidad de los contratos

Puede ocurrir que un contrato sí cumpla con los requisitos que se le exigen. Hablamos del consentimiento, objeto y causa. Pero al mismo tiempo sea ineficaz por la existencia de vicios en el mismo. Esto lo contempla el Artículo 1300 del Código Civil: Los contratos en los que se cumplen los requisitos mencionados pueden ser anulados, aunque no haya lesión para los contratantes, siempre que adolezcan de alguno de los vicios que los invalidan con arreglo a la ley.

Los vicios que pueden invalidar un contrato con arreglo a la ley son muchos. Por ejemplo, si media en el mismo la intimidación o la violencia, si existe error, dolo o falsedad de la causa, o si concurre la falta de capacidad de obrar de alguno de los actores. Estos son algunos ejemplos de vicios que pueden conllevar a la acción de anulabilidad de un contrato.

En este tipo de acción sí que existe un plazo de caducidad. Pasado el mismo, no se podría alegar la acción de anulabilidad. El plazo para alegar la acción de anulabilidad es de cuatro años y está recogido en el Artículo 1301 del Código Civil.

Cuando se estima una acción de anulabilidad, los efectos de la misma tienen carácter retroactivo. Esto quiere decir que si el contrato es declarado anulable, se deben retrotraer los efectos del mismo al momento de su celebración, tal y como dispone el Artículo 1303 del Código Civil: Declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses, salvo lo que se dispone en los artículos siguientes.

En conclusión, es importante entender la diferencia entre la nulidad y la anulabilidad de los contratos. La inexistencia se da cuando no se cumplen los requisitos básicos, la nulidad se da cuando el contrato va en contra de normas imperativas y la anulabilidad cuando hay vicios en el consentimiento. Cada situación tiene sus consecuencias legales y plazos para reclamar. Si necesitas asesoramiento legal en materia de contratos, lo mejor es buscar un abogado especializado en derecho mercantil que pueda orientarte en el proceso.


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