Legítima defensa en nuestro marco jurídico

Autor: Dudatis.com

Legítima defensa en nuestro marco jurídico

Durante el confinamiento, que aún persiste en mayor o menor medida, la vida ha seguido. Con ella noticias sorprendentes, otras que sólo se entienden por las consecuencias que en las personas está obrando este confinamiento. Una de las noticias que más nos ha impactado en este mes de mayo es la muerte de un hombre por los disparos de otro. Ha sucedido en España, en un pueblo tranquilo de la provincia de Huelva. Un hombre de más de setenta años disparó a otro de cuarenta y cinco cuando lo vio en sus tierras. Creía que su presencia no tenía otra finalidad que el robo de lo que en ellas tenía cultivado. Hasta aquí todo lo que sabemos, aparte de la detención del autor material de los disparos y la muerte de su víctima. Se abrió entonces un debate mediático sobre si en este suceso cabía o no la legítima defensa. Desde nuestra sección de Derecho Penal abordamos esta cuestión.

Legítima defensa en el Código Penal

Tenemos que centrarnos en el Libro I, Título I De la infracción penal, y su Capítulo II de nuestro Código Penal, en concreto en su Artículo 20. Este capítulo nos habla de las causas que eximen de la responsabilidad criminal. Veamos que dice sobre la legítima defensa:

4.º El que obre en defensa de la persona o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los requisitos siguientes …

Requisitos para la legítima defensa

El primer requisito para que se entienda que se obra en defensa de nuestra persona o de nuestros derechos o del de otros, es la consideración de la agresión recibida como ilegítima. Si defendemos los bienes, se ha de entender agresión ilegítima la que los ponga en grave peligro de deterioro. O que amenace con la pérdida inminente de éstos. Si se defiende la morada o sus dependencias se entenderá agresión ilegítima la entrada indebida en las mismas.

Un segundo requisito se centra en el medio empleado para impedir o repeler la agresión. Que el uso del mismo sea racional para el nivel de amenaza. Y el tercer requisito es que no exista una provocación suficiente por parte del defensor, que pueda de alguna manera provocar la agresión.

Proporcionalidad y racionalidad

A la vista de nuestro Código Penal está claro que para la legítima defensa se requiere proporcionalidad y racionalidad en el uso de la misma. Si nos centramos en el medio usado, la racionalidad sería que no exista otro medio menos lesivo para ejercerla. Debemos entender que cada caso se debe analizar por sí mismo. Esto es, no sería lógico centrarse en la semejanza de los medios usados por agresor y defensor, sin analizar las circunstancias que rodean los hechos. Y la jurisprudencia va por ese camino, no se pueden imponer exigencias objetivas e igualitarias a las dos partes, pues sin duda restringirían el ámbito de la legítima defensa. Al tiempo, tampoco se pueden obviar, por ejemplo, posibles perturbaciones psicológicas en el agresor, la existencia de las mismas debe llevar a no valorar del mismo modo unos actos.

Jurisprudencia, no se aprecia legítima defensa

Existen casos en los que no se aprecia la legítima defensa, como por ejemplo la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, número 314/2008. En este caso, no se apreciaba la misma debido a la existencia de una provocación previa por parte del defensor. Por lo tanto, se condenó al acusado por un delito de lesiones con circunstancias atenuantes.

Jurisprudencia, se aprecia legítima defensa

Por otro lado, tenemos una sentencia en la que sí se aprecia la legítima defensa. Es la sentencia del Tribunal Supremo 431/2017, de fecha 14 de junio de 2017. En este caso, el acusado fue absuelto en primera instancia por un Tribunal del Jurado, al considerarse la eximente completa de legítima defensa. Sin embargo, el Ministerio Fiscal recurrió la sentencia y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña estimó el recurso presentado. El acusado presentó un recurso de casación al Tribunal Supremo, y este último estimó el recurso, manteniendo la sentencia del Tribunal del Jurado.

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En conclusión, la legítima defensa es un tema importante en nuestro marco jurídico. Se requiere que la agresión sea considerada ilegítima, que se utilice un medio racional para repeler la agresión y que no exista una provocación suficiente por parte del defensor. La jurisprudencia es variada en cuanto a la apreciación de la legítima defensa, siendo necesario analizar cada caso de manera individual y teniendo en cuenta todas las circunstancias. Si necesitas asesoramiento legal en este ámbito, te recomendamos buscar un abogado especializado en derecho penal.


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