Inmatriculación registral de fincas: ¿Qué es y cómo se realiza?

Autor: Dudatis.com

Inmatriculación registral de fincas: ¿Qué es y cómo se realiza?

En 2012, en uno de los programas de «Salvados» de Jordi Évole, se abordó la relación entre la Iglesia Católica y el Estado, y se mencionó la figura de la «inmatriculación registral de fincas». En dicho programa, se señaló que la Iglesia había «abusado» de esta figura y se presentaron casos curiosos al respecto. Pero, ¿qué es realmente la inmatriculación registral de fincas? Como expertos en Derecho Civil, queremos aclarar este asunto y explicar en detalle qué implica este proceso.

¿Qué es la inmatriculación registral de fincas?

La inmatriculación de una finca no es otra cosa que su primera inscripción en el Registro de la Propiedad. Aunque parezca sorprendente, aún hoy en día existen fincas que no han sido registradas. Esto puede incluir iglesias, ermitas, capillas de pueblos, casas construidas por la comunidad, e incluso edificios como catedrales o viviendas.

La inmatriculación de una finca es necesaria cuando se realiza una transmisión de la misma y se requiere dejar constancia registral de dicho proceso. Es decir, cuando se adquiere una finca que no ha sido jamás inscrita a favor de otra persona, es necesario proceder a su inmatriculación.

¿Cómo se realiza la inmatriculación?

La inmatriculación registral de fincas se puede realizar de diferentes maneras, dependiendo de cada caso. Las tres formas más comunes son:

  1. Mediante un expediente de dominio: Este método se utiliza cuando las fincas nunca han sido inscritas a favor de ninguna persona.
  2. Presentación de un Título público: En este caso, se debe presentar una escritura pública que demuestre la adquisición de la finca.
  3. Procedimiento judicial: En algunos casos, se puede realizar la inmatriculación a través de un procedimiento judicial, que culminará con una sentencia que reconozca el dominio de la finca.

Es importante tener en cuenta que la inmatriculación de una finca siempre está sujeta a tributación.

Reformas en la Ley Hipotecaria y la Ley del Catastro

Recientemente, el Gobierno presentó el Anteproyecto de reforma de la Ley Hipotecaria y de la Ley del Catastro, en el cual se incluye una modificación del artículo 206. Con esta reforma, se iguala a la Iglesia Católica con el resto de la sociedad y se elimina el privilegio de inmatricular bienes con un certificado expedido por ella misma. A partir de la entrada en vigor de esta reforma, la Iglesia deberá utilizar los mismos métodos que cualquier ciudadano para inmatricular una finca.

Esta reforma tiene por objetivo permitir que el Registro de la Propiedad y el Catastro compartan información de manera efectiva y ágil, posibilitando el cruce de datos que antes era casi ciencia ficción.

Procedimiento del expediente de dominio

El expediente de dominio se inicia mediante un escrito dirigido al Juez de Primera Instancia del partido judicial en el que se encuentra la finca en cuestión. Este escrito debe contener una descripción clara del inmueble o inmuebles que componen la finca, así como los derechos reales que se tienen sobre ellos.

En el escrito también se debe indicar la posesión o falta de título de propiedad, las fechas y formas de adquisición de los bienes, y cualquier otra información relevante sobre su adquisición. Además, se deben identificar a los testigos de la adquisición en caso de que los haya.

En el caso de fincas urbanas, se deben identificar también a los inquilinos si los hubiera. Además, se deben identificar las fincas colindantes y sus respectivos titulares, así como cualquier otro titular de derechos sobre las fincas a inscribir, si los hubiera.

Para iniciar el procedimiento, se deben adjuntar una certificación catastral que acredite el estado actual de la finca y un certificado del Registro de la Propiedad que demuestre la falta de inscripción en su caso. También se deben incluir los documentos que acrediten los derechos del solicitante para inmatricular la finca.

Finalmente, será el Juez de Primera Instancia el encargado de decidir si se tiene derecho a la inmatriculación de la finca o no.

Conclusiones

En resumen, la inmatriculación registral de fincas no es una figura exclusiva de la Iglesia Católica. Cualquier persona que sea propietaria de una finca no registrada puede utilizar esta figura para inscribir su propiedad en el Registro de la Propiedad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este proceso está sujeto a tributación y que recientemente ha habido reformas que afectan a las prerrogativas de la Iglesia en este sentido.

Si tienes alguna duda o necesitas asesoramiento sobre temas relacionados con fincas o propiedades, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, como abogados especializados en derecho civil, estaremos encantados de ayudarte.


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