Prescripción de los delitos en el Código Penal

Autor: Dudatis.com

Prescripción de los delitos en el Código Penal

Los delitos prescriben y existe un razonamiento jurídico para que esto sea así, el cómo y el cuándo prescriben los delitos viene recogido en el Código Penal, dentro del Título Séptimo, De la extinción de la responsabilidad criminal y sus efectos.

¿Qué es la prescripción de los delitos?

Basándonos en todos los años de experiencia como abogados penalistas, podemos asegurar que la prescripción de los delitos es un tema espinoso sobretodo cuando los delitos tienen un amplio rechazo social. Lo cierto es que un Estado de Derecho garantista tiene que lidiar con esa controversia. Es un equilibrio complicado el de proteger los derechos de víctimas y al tiempo el de los presuntos culpables. Algo que apelando a las vísceras es imposible de conseguir. Nuestro Código Penal introduce las causas y motivos por los que cabe la prescripción de los delitos. Como todas nuestras normas se avienen a interpretación de los Tribunales. Y en última instancia el Tribunal Constitucional puede intervenir cuando son derechos recogidos en la Constitución los que entran en discusión.

Una denuncia no interrumpe por si sola la prescripción de los delitos

Una denuncia no interrumpe por sí sola la prescripción de los delitos. Al leer el Código Penal se puede interpretar que la simple presentación de la denuncia ya interrumpe el plazo de prescripción del delito. Pero en la práctica y con la doctrina que marcó en su día el Tribunal Constitucional no es así. Lo cierto es que se puede interponer la denuncia antes de que prescriba el delito. Pero si el Tribunal al que se presenta no inicia el procedimiento contra el presunto culpable antes de la finalización del plazo, éste no se puede dar por interrumpido. La mera presentación de la denuncia no interrumpe la prescripción.

La sentencia del Tribunal Constitucional

La sentencia del Constitucional marcando doctrina tuvo lugar en Marzo de 2016. La interpretación tanto de la Audiencia Provincial como del Supremo fue idéntica. El delito no había prescrito pues la denuncia interrumpió automáticamente el plazo de prescripción. El Constitucional niega la mayor, mientras no se dirija el procedimiento judicial en contra del presunto culpable, el plazo sigue corriendo a su favor. De ahí la importancia vital de agilizar y desatascar a los Tribunales.

Fundamentos jurídicos de la sentencia

El Tribunal Constitucional entiende que el Artículo 132 del Código Penal debe ser interpretado como que la presentación de la denuncia o querella es una solicitud de iniciar un procedimiento. En ningún caso se puede entender que es el inicio del procedimiento. Por ello su sola presentación no puede tener capacidad para interrumpir el plazo de prescripción de los delitos. Si se presenta denuncia o querella y no existe acción judicial que la acompañe, no puede interrumpir el plazo de prescripción. Pues esta situación no respeta las exigencias de tutela reforzada, al no tomar en consideración, ni las exigencias derivadas de la seguridad jurídica, ni el fundamento de la institución, ni la implicación del derecho a la libertad. Esto viene recogido en el Artículo 17.1 de nuestra Constitución.

El Constitucional sigue recordando que todas las sentencias contrarias a esta interpretación incurren en un manifiesto desconocimiento del deber de acatar las doctrinas emanadas del propio Tribunal. Ese desconocimiento quiebra el mandato recogido en la Ley Orgánica del Poder Judicial. El derecho a la tutela judicial efectiva se halla recogido en el Artículo 24.1 de la Constitución.

Delitos por qué prescriben

Uno de los principios básicos recogidos en nuestra Constitución es la “seguridad jurídica”, no es un principio único de nuestro ordenamiento, los Estados de Derecho lo tienen en su ordenamiento como garantía de que lo son, Estados de Derecho. Básicamente lo que persigue la seguridad jurídica es que el Estado tenga entre sus cualidades la de ser predecible, lo tenemos controlado en ningún momento puede sorprender su funcionamiento, el Estado entre otras cosas no puede tener la capacidad de perseguir eternamente a los ciudadanos, sería una lucha desigual y atroz. Al tiempo las acciones que usamos para hacer valer y cumplir nuestros derechos tienen también fecha de caducidad, nada dura siempre, el mejor ejemplo y fácilmente entendible es el de los contratos indefinidos de trabajo, por mucho que sean indefinidos se pueden interrumpir en cualquier momento de acuerdo con lo que la ley prevé para ello. Contratos de arrendamiento, contratos de prestación de servicios, ninguno de ellos es eterno, todos tienen fecha de caducidad. El Estado se atribuye el derecho de castigar a los que cometen delitos, y ese derecho también tiene que tener fecha de caducidad.

Delitos: cuándo prescriben

En el Artículo 131 del Código Penal nos encontramos los plazos en los que los delitos prescriben:

  • Veinte años, si la pena máxima es de prisión de 15 o más años.
  • Quince años, si la pena máxima por inhabilitación es de más de 10 años, o de prisión de más de 10 y menos de 15 años.
  • Diez años, si las penas máximas por prisión o inhabilitación son de 5 años y no más de 10.
  • Cinco años para el resto de delitos, excepto los leves, los delitos de injurias y calumnias que prescriben al año.

Si las penas fuesen compuestas, la prescripción siempre será con la que corresponda al mayor tiempo de los enumerados anteriormente, para delitos de lesa humanidad y genocidio, delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado no prescribirán en ningún caso, excepto los recogidos en el artículo 614. Tampoco prescriben los delitos de terrorismo que causarán la muerte de una persona. Si concurren infracciones o infracciones conexas, el plazo siempre será el que corresponda al delito más grave.

Prescripción de las penas impuestas

Las penas impuestas en sentencia firme también prescriben:

  • A los treinta años si la condena es de prisión por más de veinte años.
  • A veinticinco años si la pena por prisión es de quince o más años hasta veinte años.
  • A veinte años en penas de inhabilitación de más de diez años y de prisión de más de diez hasta quince años.
  • A los quince años las penas de inhabilitación de más de seis y menos de diez años, y las de prisión de más de cinco y menos de diez años.
  • A los diez años el resto de penas graves.
  • A cinco años las penas menos graves.
  • Y a un año las penas leves.

Prescripción de las medidas de seguridad

Las medidas de seguridad también tienen plazos de prescripción:

  • Las medidas privativas de libertad superior a tres años prescriben a los diez años.
  • Si las medidas privativas de libertad son iguales o inferiores a los tres años, el plazo es cinco años.

Es importante contar el plazo de prescripción desde que sea firme la resolución que incluye la medida. Si la medida de seguridad es posterior a una pena, el plazo empieza desde la extinción de la pena.

Esperamos que este artículo haya sido útil para comprender la prescripción de los delitos según nuestro Código Penal. Si necesitas un abogado especializado en derecho penal, no dudes en contactarnos.


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