Prevenir el ciberacoso: protegiendo a los estudiantes en el mundo digital

Autor: Dudatis.com

Prevenir el ciberacoso: protegiendo a los estudiantes en el mundo digital

Antes de Internet, el acoso escolar era un problema, pero era un problema que no se extendía a los dormitorios, salas de estar y más allá de la vida de los estudiantes. Los padres, educadores y profesionales de la salud mental son conscientes de lo dañino que puede ser el ciberacoso o ciberbullying, pero prevenirlo puede ser un gran desafío. ¿Las buenas noticias? Podemos tomar medidas efectivas para mantener a los estudiantes seguros.

Qué es el ciberacoso/ciberbullying

El ciberacoso o ciberbullying es una forma de acoso que tiene lugar en medios digitales. Los estudiantes pueden ser acosados cibernéticamente a través de sus teléfonos, ordenadores y otros dispositivos al recibir chats, textos, mensajes, comentarios, publicaciones en foros e imágenes acosadoras que les causan daño emocional. El ciberacoso es un delito regulado en el Código penal. Está castigado con penas de tres meses a dos años de cárcel y multas de 6 a 24 meses.

La importancia de prevenir: ¿Qué efectos tiene el ciberbullying sobre las personas?

¿Por qué es importante prevenir el ciberbullying? Por la misma razón que es importante prevenir cualquier tipo de acoso o bullying; porque la intimidación afecta directamente a las víctimas, pero también afecta a comunidades enteras. Las víctimas pueden sentir ira, depresión y ansiedad, tanto a corto como a largo plazo. Si continúa la intimidación, las víctimas pueden arremeter. Cuando las escuelas, las organizaciones y los grupos no abordan el ciberacoso, puede hacer que otros, no solo las víctimas directas, se sientan inseguros, y finalmente pueden tener problemas para aprender.

Las principales consecuencias del ciberacoso a corto plazo son:

  • Depresión
  • Ansiedad y deseo de evitar situaciones en las que puede ocurrir bullying
  • Calificaciones más bajas que los compañeros no acosados
  • Pensamientos y sentimientos suicidas

A largo plazo, el ciberbullying puede producir:

  • Reducción de oportunidades laborales
  • Dificultad para confiar en las personas
  • Dificultades interpersonales, incluido el miedo y la evitación de nuevas situaciones sociales
  • Aumento de la incidencia de acoso y victimización continuos

Tipos de ciberacoso

De acuerdo a las estadísticas, casi el 43% de los estudiantes han experimentado algún tipo de ciberacoso o sido testigos de ello. El desarrollo de las nuevas tecnologías y la expansión de las redes sociales han propiciado el caldo de cultivo para que los métodos y tipos de acoso que ya existían pasen del mundo real al digital sin muchos problemas y, lo que es peor, potenciando el acoso al «tener acceso» a las víctimas continuamente.

Exclusión

La exclusión es un tipo de acoso que ha pasado de la realidad al mundo digital. La forma de llevar a cabo esta forma de ciberacoso es exactamente igual a cómo se hace en la clase o en el centro de trabajo; consiste en excluir a la víctima deliberadamente del resto del grupo, en este caso, por ejemplo, no incluirlo en grupos de WhatsApp, videollamadas o juegos online grupales.

Harassment

Harassment es la palabra en inglés para acoso, y es la forma más básica del mismo. Trasladado al mundo digital, se traduce en insultos o amenazas enviadas a través de mensajes, correos electrónicos o redes sociales a la víctima. Dada la naturaleza de Internet, este acoso puede ser continuado.

Doxing

El Doxing es una técnica reciente y aunque estrictamente no es un tipo de ciberacoso, sí que se emplea para poder llevar a cabo acciones de acoso contra la víctima. El Doxing consiste en recopilar toda la información posible de una persona a través de Internet (de sus redes sociales, bases de datos, utilizando técnicas de hacking, ingeniería social e incluso phising), para luego usar ese material para publicarlo en la Red, especialmente si se trata de contenido sensible, con el objetivo de incitar el acoso de la víctima en la vida real.

Fraping

El fraping consiste en que el acosador accede a la red o redes sociales de la víctima y, haciéndose pasar por ella, realiza publicaciones en su nombre, normalmente estas publicaciones tienen la intención de perjudicar la reputación de la víctima.

Enmascaramiento

El enmascaramiento se produce cuando el acosador quiere ocultar su identidad y crea un perfil falso para acosar e intimidar a su víctima. Al hacerlo desde una cuenta falsa, puede confundir a la víctima sobre la identidad del acosador y el origen de amenazas e insultos.

Dissing

El dissing es un tipo de ciberacoso que implica que el acosador y la víctima tienen una relación personal, mediante la cual el acosador conoce información potencialmente sensible sobre la víctima, que revelará a través de publicaciones públicas o mensajes privados con el fin de arruinar la reputación de la víctima o sus relaciones con otras personas.

Trolling

Aunque el trolling o troleo no es siempre una forma de ciberacoso, puede convertirse en ella cuando el troll se centra en una única víctima, a la que ataca constantemente con publicaciones inflamatorias, especialmente en redes sociales, con el fin de hundirla e, incluso, hacerle responder de forma violenta. El troll normalmente es un desconocido o alguien que no tiene ningún tipo de relación personal con su víctima.

Flaming

El flaming consiste en publicar o enviar directamente a la víctima insultos y comentarios humillantes. Es parecido al trolling, pero aquí el ataque es más directo y tiene como objetivo incitar a la víctima a entrar en una pelea online.

Catfishing

El catfishing es parecido al fraping, pero con la diferencia de que aquí el acosador no toma el control de las redes sociales de la víctima, sino que se hace pasar por ella creando un perfil con su nombre y publicando a través de ella como si fuera la víctima, para lo que ha observado durante un tiempo su comportamiento en redes e incluso ha robado fotos. El objetivo del catfhising es destrozar la reputación de la víctima.

Grooming

Con el grooming entramos en el terreno del ciberacoso sexual, concretamente de parte de adultos hacia menores de edad. Consiste en cultivar con el niño una relación de confianza para prepararlo para el abuso sexual, ya sea mediante amenazas o haciendo creer al menor que no hay otra opción. El grooming comienza como una relación positiva y normal en apariencia y con el paso del tiempo, el acosador va escalando sus peticiones y demandas sexuales al menor, desde pedirle que le envíe fotos de contenido sexual, hasta llegar a llevar a cabo un encuentro en el mundo real. El grooming es un delito contemplado en nuestro Código Penal, donde se contemplan penas de prisión de hasta tres años.

Sexting

En sí mismo, el sexting no es una forma de ciberacoso, pero puede llevar a ello. El sexting consiste en enviar mensajes o imágenes de contenido sexual explícito a través del teléfono móvil (parecido al sexo telefónico, pero a través de aplicaciones de mensajería). Normalmente, se produce entre dos personas que consienten en ello, el problema está en que esas imágenes pueden llegar a compartirse con terceros sin el consentimiento de su protagonista (lo que es un delito en sí), como ocurre en los casos de «porno-venganza».

Algunas pautas para prevenir el ciberacoso

Ahora que ya sabemos cómo funcionan el ciberacoso y el ciberbullying, a continuación os dejamos algunos consejos para prevenirlos; es cierto que lo ideal sería que quien acosa no lo hiciera, pero dada la sociedad en la que vivimos, hay algunas cosas que podemos hacer para prevenir ser víctimas o que otros sean víctimas de estas prácticas.

  • No publiques tu información personal en Internet: Esto incluye tu nombre, dirección, número de teléfono, nombre de la escuela, contraseñas, nombre de cualquier equipo con el que practicas deportes y cualquier otra información que se utilizaría para tratar de contactarte.
  • Verifica que el email se envía a la persona correcta: Asegúrate de enviar el mensaje a la persona correcta. Revisa la ortografía y asegúrate de agregar a tu amigo a tu lista de contactos del programa de correo electrónico. Muchos servidores de buzones bloquean el correo no deseado y tu mensaje puede quedar atrapado en la basura.
  • No creas todo lo que lees en Internet: El hecho de que alguien publique en línea que tiene 13 años de edad no significa que realmente los tenga. El problema con Internet es que cualquiera puede esconderse detrás de un ordenador, por lo que nunca puedes estar seguro de con quién te estás comunicando.
  • No contestes a un mensaje de odio con odio: Es mejor alejarse del ordenador y enfriarse. Piensa antes de enviar un mensaje. Los mensajes espontáneos y emocionales pueden resultar ofensivos e hirientes.
  • Nunca abras mensajes de extraños: Si no sabes quién es el remitente, elimina el mensaje de inmediato, sin importar cuán curioso sea. No solo puede ser correo de odio, sino que a menudo los virus se envían de esta manera.
  • No reenvíes cadenas de mensajes: Aunque a todos les gusta recibir correos electrónicos divertidos, no todos tienen el tiempo o la paciencia para ellos. Pregunta antes de enviar chistes o correos electrónicos largos. Los correos electrónicos en cadena obstruyen los servidores de correo electrónico e incluso pueden asustar a los niños más pequeños.
  • Envía correos con copia oculta: Si decides reenviar un mensaje a más de un amigo, usa el BCC (Copia oculta) para enumerar sus destinatarios de correo electrónico. De esta manera, el receptor no tiene que desplazarse por una larga lista de direcciones de correo electrónico.
  • Cuidado con ciertos temas: Trata y sé ​​respetuoso con los demás cuando discutas temas controvertidos como la religión, la política, el género o la guerra. Ten en cuenta el punto de vista de los demás.
  • No publiques ni envíes nada muy privado: Si tienes algo realmente privado para compartir, es mejor hablar con la persona cara a cara o por teléfono. Los mensajes pueden ser engañados o enviados a la persona equivocada involuntariamente y luego ser utilizados por ciberdelincuentes para acosarte.

La prevención del ciberacoso o el ciberbullying es responsabilidad de todos. Al tomar medidas para prevenir estas formas de acoso, podemos proteger la seguridad de los niños y adolescentes de todo el mundo.

Si bien puede ser difícil detectar el ciberacoso, es importante que los padres, educadores y profesionales de la salud mental aprendan a reconocer las señales de advertencia y tomen medidas proactivas para prevenirlo.

La educación y el apoyo son fundamentales para prevenir el ciberacoso y crear un entorno seguro y positivo para los estudiantes.

Recuerda, la prevención comienza con nosotros. Juntos podemos detener el ciberacoso y proteger a nuestros jóvenes.


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